Después de un accidente, las fotografías del momento son la prueba que más se echa en falta cuando llega la hora de resolver. Un parte sin imágenes, o con imágenes hechas al día siguiente en el garaje, obliga a reconstruir lo que pasó. Estas son las fotografías que importan y el orden en el que hacerlas.
Antes de mover los vehículos
- La posición de los dos coches, desde varios ángulos. Si hay que despejar la vía, hazlo, pero primero dos fotografías de la posición.
- Los daños de los dos vehículos, de cerca y con contexto.
- Las matrículas de los dos, legibles.
El entorno
- La vía: semáforos, señales de prioridad, marcas viales, el estado del firme y la visibilidad.
- Cualquier daño a terceros: mobiliario urbano, otro vehículo aparcado, una farola.
Los datos del contrario
- El recibo del seguro o la pegatina del parabrisas con la aseguradora y la póliza, si te los enseña.
- La ficha técnica o el permiso de circulación, para copiar bien la matrícula y el modelo.
Qué no hacer
- No muevas los coches antes de fotografiar la posición, salvo por seguridad.
- No firmes el parte sin leer la columna del contrario: lo que él marque también lo firmas tú.
- No reconozcas la culpa por escrito ni de palabra; eso lo deciden las aseguradoras.
- No copies la matrícula de memoria: cópiala de la foto.
Con el parte digital, las fotos van solas al expediente
Cuando el parte se hace desde el móvil con Acciparte, las fotografías se toman dentro del propio parte y quedan con fecha y hora en el expediente, junto al croquis y las firmas. No hay que reenviarlas por separado ni recordar cuáles eran de qué siniestro. Tienes el paso a paso en la guía para conductores.
Este artículo es informativo y no constituye asesoramiento jurídico. Ante un siniestro con heridos o con discrepancia grave, acude a las autoridades y a tu aseguradora.